El pasado mes de abril El Convite develó la imagen ganadora de un concurso abierto donde participaron casi 50 propuestas, para escoger el cartel del festival de música más grande del país.

Daniel Duque resultó ganador con una propuesta que fusiona elementos de la identidad caraqueña en una fiesta visual donde la rumba es el hilo conductor. Este joven artista actualmente estudia artes plásticas en la Unearte, sus primeros pasos en la ilustración los realizó en la editorial El Perro y la rana, donde ha publicado más de diez libros con sus ilustraciones.

Realizó el cartel del Festival Watuyusei en homenaje al cantor del pueblo Alí Primera, el Premio Nacional de Ilustración del Ministerio de Cultura y el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (mención imagen) junto al equipo de la revista Épale.

El motivo principal de tu propuesta, sin duda, es la ciudad ¿cómo surge esa idea de fusionar los elementos representativos de Caracas?

La idea se inspiró principalmente en El Convite del año pasado, en el Parque los Caobos.  Saber que se venía una tercera edición y, además, el hecho de que se abriera un concurso para vincular a la mayor cantidad de talentos posibles para la realización de su cartel principal, me pareció un reto, “coño, aquí hay que darle con todo, me dije, ja, ja, ja”

Pensando en el grueso del público que asistirá, que es caraqueño, quise abarcar toda la ciudad. Hagamos que Caracas despegue: allí está el oeste, el centro y el este representados en estructuras icónicas de la arquitectura caraqueña, ya no inertes, sino con vida, vacilando unos con otros.

Jugar así mismo con referentes como el modelo viejo del Metro de Caracas, ícono potente que aquí se convierte en el motor de la nave caraqueña. Nuestras guacamayas, el Waraira de fondo y una gran presencia de naturaleza que remite a la experiencia in situ: una rumba metida dentro de un parque colmado de árboles frondosos.

¿Cuánto tiempo te llevó culminar esta propuesta?

Aproximadamente unas dos semanas o tres, claro, con entre tiempos de varios días para algún otro trabajo, otras actividades; dándole a la idea con calma y tripeándome la realización.

Luego de resultar ganador asumiste la tarea de desarrollar buena parte de las aplicaciones gráficas del evento, ¿cómo te sientes formando parte de la producción de un festival que se comienza a posicionarse dentro de los grandes?

De pinga, es emocionante trabajar en productos gráficos partiendo de una idea principal desarrollada con total libertad, da para mucho y permite jugar bastante, probar cosas de manera intuitiva junto a la guía de un equipo de trabajo muy bueno, donde convergen valiosos talentos.

Además, participarás como tallerista en la Estación Cobalto ¿háblanos de esa experiencia?

Sí, se está planteando realizar un taller de creación de personajes para todo los que quieran participar de 14 años en adelante, un taller práctico en dónde se buscan dar tips para potenciar la creatividad y conferir nociones técnicas que ayuden a la concreción de nuestros personajes ilustrados.

¿Qué otros proyectos realizarás dentro de El Convite?

Durante el festival también estaré trabajando de la mano de la comunidad de Utopix que está próxima a inaugurar su sitio web y para celebrarlo dirá presente en El Convite con actividades muy interesantes, estaremos dando otros talleres, conversatorios e intervenciones en vivo en las que estaré participando. También participaré en varias actividades del estand de Ilustradores al Parque que cuenta con actividades buenísimas y una selección bien dura de compas del oficio.

¿Qué le recomendarías a los chamos que están incursionando en la ilustración?

Que se acerquen a El Convite, al encuentro de “Ilustradores al parque”, a Utopix, en la Estación Tinto, que se junten con todos los colectivos que están llevando iniciativas gráficas, que intercambien impresiones, que engorden la vista con referentes y que dibujen y pinten a montón experimentando con un estilo a la vez.

¿Cómo ves la fusión entre la música y ilustración?

Una fusión maravillosa, la música y la ilustración se la llevan muy bien. Hacer que una imagen cante, o que funcione perfectamente junto a una pieza musical, acompañándola, potenciándola, genera resultados bastante intuitivos y sensibles, acercándonos a una verdadera experiencia estética.

¿Qué le dirías a la gente para invitarlos a El Convite?

Viendo este festival, este año tan de cerca, viviendo su planificación previa, no me cabe duda de que esta edición marcará un hito en la historia de la música en Venezuela.

La cantidad y diversidad de actividades de entretenimiento, recreación, formación y vacile son un batacazo que hay que aprovechar sí o sí, además por ser solo una vez al año.